Entrevista: 84

Escrito por Alba Cordero
Categoría: Música Publicado: Miércoles, 12 Marzo 2014

Con ya tres álbumes a la espalda, 84 no necesitaría presentación, pero por si estáis algo perdidos, sabed que Jaime, Mon y Beris acaban de empezar nueva etapa. Nuevo disco. Nueva gira. Nuevo todo. Tras El burdel de las sirenas y La hierba bajo el asfalto llega Varcelona, el nuevo de la familia. Con doce canciones como doce soles de bonitas y que empieza a tener vida en una gira que arranca esta misma semana. Si después de leer todo lo que cuentan en esta entrevista no estás yendo a tu tienda de discos más cercana, o por lo menos, buscándolos en Spotify y dándoles la escucha que se merecen, sólo me va a quedar más remedio que matarte. Tú verás.

 

Primera pregunta: ¿por qué 84? No, es broma. Empecemos por el principio de este disco. Se acaba vuestro contrato con el Sello Movistar, ¿y qué es lo que os lleva a hacer un crowdfunding?

Beris: Las ganas de sacar un disco. También vimos que era la única forma posible que teníamos de hacerlo, porque estábamos acabando el contrato con nuestra compañía, y era un momento de decir “si queremos hacer un disco, tenemos que hacer esto sí o sí”. Nos daba mucho respeto y un poquito de miedo, incluso, pero dijimos “adelante”, y luego ha salido bien.

¿Os habíais fijado en cómo habían funcionado otros crowfundings?

Beris: Sí, habíamos visto, por ejemplo, que a Luis Ramiro le había ido muy bien, y a más gente. Veíamos que nosotros lo podíamos hacer, nuestro público se entrega cada vez que hacemos algo, y veíamos que era la única forma de sacar un disco, y era una necesidad vital ya.

Os vais a casa de Mauro Mietta, en Hoyo de la Guija, en Ávila. ¿Buscabais a conciencia un productor como Mauro, que es vuestro teclista y os conoce bien, o es algo que surgió de manera natural?

Mon: Ha sido todo bastante natural, pero sabiendo que Maurito, que teníamos mucha confianza con él, era la persona indicada. Y aparte, lo que sí teníamos era muchas ganas nosotros de hacer algo así, porque como has dicho, se acababa el contrato que teníamos, estábamos un poco en tierra de nadie y queríamos grabar a toda costa. Era el momento de hacerlo así y de que nosotros tomásemos muchísimas decisiones, todas, prácticamente. Y sí, después el estar cerca de alguien como Mauro, que llevábamos dos años tocando con él, y sabemos de su talento y de sus ideas, y sabíamos que nos iba a complementar muy bien a nosotros tres.

Beris: También había hecho el disco de Rubia, que lo habíamos escuchado y nos había encantado.

¿Ha sido muy distinta esta grabación en comparación a la de los otros dos con Alejo Stivel?

Jaime: Sí, ha sido bastante diferente. Hemos tenido la sensación de ser muy libres a la hora de hacer todo lo que hemos querido, hemos grabado las canciones que hemos querido, sin que nadie te dijese si esta canción es mejor o peor, hemos experimentado mucho con ellas, las hemos grabado de diferentes maneras para ver cuál funcionaba más. También nos hemos puesto un poco más frikis en las armonías vocales, por ejemplo, que era algo que teníamos más pendiente, el arriesgarnos un poco más. En general la experiencia ha sido, al menos para mí, más gratificante, la verdad. Luego ha sido más desordenada y más caótica, porque claro, al no tener un productor o unos horarios, que hemos estado viviendo los tres en una casa, en el mismo cuarto, con un perro, con Mauro y con su novia, a la que hemos puesto más grande en los créditos por aguantarnos estos meses.

Estuvisteis allí cuatro meses. ¿Cómo ha sido ese proceso creativo?

Jaime: Ha tenido de todo, la verdad. Momentos de mucha ilusión, momentos de mucha creatividad, momentos de auténtica locura, de saturación mental, porque al fin y al cabo el proceso creativo es muy estresante mentalmente. También lo compaginábamos con trabajar los fines de semana en Madrid, en La Cocina, por lo tanto, subíamos a grabar, bajábamos los findes, volvíamos a subir. Pero creo que eso es lo que ha hecho que haya sido tan creativo el proceso. Y luego, que no es lo mismo grabar un disco como lo grabábamos con los dos primeros…bueno, el primero ni eso, porque ese disco fue muy parcheado, grabábamos una semana, de repente estábamos tres meses sin grabar, pero el segundo sí que lo grabamos en dos o tres meses, y había un horario. Con este disco ha sido estar 24 horas grabando, permanentemente, porque de repente uno venía diciendo “se me ha ocurrido esto”, y creo que eso genera mucha espontaneidad, salen cosas que nunca hubiesen salido en una producción normal.

Habéis dicho en varias ocasiones que llegasteis a tener como unas treinta canciones. ¿Cómo se hace ese proceso de selección? Porque algunas de las descartadas las llegasteis a tocar en directo, como ‘Barba espesa’ o ‘Tu pelo y tu lunar’.

Beris: Siempre se quedan fuera canciones, y al final nosotros queremos elegir las mejores y las que más nos gustan. Muchas veces hay una canción que a nosotros nos gusta mucho, y luego a la gente a lo mejor no le dice tanto, y canciones que a la gente le encantan y a nosotros tampoco nos hace tanta ilusión. Al final siempre se quedan canciones fuera, estamos un poco acostumbrados, pero ya sólo queda componer para el siguiente disco y tener un montón de canciones más para hacer el mejor disco posible. Porque en realidad, que en 84 entre una canción en un disco es un premio, creo, o por lo menos así lo siento yo. Maquetamos veinticinco canciones casi completas, que a mucha gente le valdrían para un disco, y de esas elegimos primero quince, las grabamos, y de esas elegimos doce.

Una de las recompensas de ser mecenas ha sido ver el making of de la grabación. Aparte de ver cómo ha sido ese proceso, también hay un momento en el cada uno habláis de los otros dos, y contáis que cada uno aportáis algo muy diferente a 84, y sin embargo, creo que hay una homogeneidad enorme entre todas vuestras canciones, que da igual si es de Jaime, de Beris o de Mon, que todas tienen como ese “sello 84”. En el making contáis que, como es lógico, ya no pasáis tanto tiempo juntos componiendo como antes. Después de tres discos, lograr esa homogeneidad, ¿es más fácil o más difícil?

Mon: Ehh…joder, buena pregunta (risas). Yo creo que es inercia pura. Es verdad que este disco, por las circunstancias, porque antes pasábamos el día entero juntos y escribíamos muchísimas canciones juntos, y esta vez, aunque también hemos hecho canciones juntos, hay más cosas de cada uno. Jaime y Beris trabajando donde trabajan, yo con mis curros paralelos…ya no podemos pasar tanto tiempo juntos, pero sí que creo que los ocho o nueve años que llevamos juntos y que siempre hemos colaborado tanto entre todos, sin querer, eso ya influye. Y una vez estando allí, en el proceso de grabación y de composición, porque hay algunos temas que salieron allí, o ideas, arreglos, o lo que ha dicho Jaime de grabar la misma canción dos o tres veces de distintas maneras, pues hemos estado los tres viviendo juntos durante cuatro meses.

Lo bueno de ‘Varcelona’, creo, es que habéis dado un paso más respecto a ‘La hierba bajo el asfalto’, pero que sigue sonando a vosotros. Hay canciones como por ejemplo ‘Soy mitad’, que musicalmente es muy distinto a todo lo que había hecho Mon, o ‘Yo’, tocada sólo al piano. Eso es algo que va saliendo, ¿no?

Jaime: ‘Yo’ es uno de los mejores ejemplos para hablar de eso, que aunque no es un tema que habla de mí, que obviamente habla de Beris, porque la hicimos de dos maneras. Hicimos otra ‘Yo’, producida mucho más alegre, más arreglada, con batería, bajo…pero al final cuando lo hablábamos no nos transmitía lo mismo que tocada al piano. Era un tema que pedía estar más desnudo.

Beris: Hemos tenido mucha libertad para que de repente, si en una canción alguien no quería que fuese con banda, pues la quitábamos, como dice Jaime. En ‘Soy mitad’ Mon tuvo la valentía de decir “voy a intentar que no suene a todo lo que me pide el cuerpo de manera natural”, y se hicieron cosas distintas. Probamos una guitarra heavy, a Mon le gustó, y como no había nadie que nos dijese nada, nos calentábamos, decíamos “joder, cómo mola”, y así quedó.

Cuando la tocasteis hace año y pico en los Teatros del Canal a mí me recordó en la parte musical del principio a ‘Escucha mi voz’ de M-Clan. Me pareció muy guitarrera y me gustó mucho.

Beris: Sí, tiene algo, es verdad. Al final esas canciones son las más importantes en los discos, yo creo, porque le dan una identidad especial al disco. Porque luego hay temas como ‘Se me cae el pelo’, o ‘La nada’, o ‘Varcelona’, que sí suenan un poco más a otras cosas que has oído de 84, pero éstas son las que le dan identidad al disco.

Con ‘Varcelona’ por fin habéis fichado por una multi, como es Warner, y por una agencia de management, como es Pink House. Se supone que con el crowdfunding también lo hicisteis para lanzar el disco de manera más independiente, y estos fichajes llegaron cuando ya habíais grabado el disco. Si no hubieseis tenido el disco terminado, ¿hubiesen llegado estas dos oportunidades? ¿Era el camino más lógico para llegar a ello?

Jaime: Cuando empezamos el crowdfunding todavía estábamos con el Sello Movistar, lo que pasa es que no nos prometían ayudarnos lo suficiente como para que saliese bien, y fuimos nosotros los que le pedimos a ellos que nos dejasen buscar a alguien para hacerlo bien, porque sabíamos que este disco, según lo íbamos maquetando y grabando, iba a ser un buen disco, porque eso al final también lo vas viendo. La suerte que tuvimos es que después de haber hecho el crowdfunding, después de haber grabado el disco, que es de las primeras veces en las que hemos hecho lo que hemos querido, llegó el momento en el que aparecieron Pink House y Warner, y ya teníamos el disco prácticamente acabado y podíamos enseñarlo. En realidad fue perfecto.

Mon: Cuando empezó todo no sabíamos muy bien cómo lo íbamos a gestionar, pero el hecho de tenerlo ya cerrado y poder enseñarlo cuando vino Ernesto, de Pink House, y que de ahí Ernesto se lo enseñase a Warner, ya era un gol a favor para nosotros, porque ya veníamos con un disco terminado. Era más fácil que se sumase gente al proyecto cuando éste ya está muy avanzado y convence.

Otra de las novedades de ‘Varcelona’ es que por fin ha salido en formato físico, algo que no pasó con los dos discos anteriores, y a pesar de que estamos súper digitalizados en todo, ¿creéis que tener el disco editado así os va a abrir puertas que antes estaban cerradas?

Jaime: Absolutamente. Lo hemos hablado entre nosotros, que se nota mucho si tienes un disco físico, que estás ahí, que en España parece que no acabas de estar si sólo tienes discos en formato digital. Ayuda mucho a la hora de hacer promos, de hacer radios…el hecho de poder ir con tu disco. A la gente de la comunicación todavía le llama mucho eso. Y luego a nosotros nos ha ayudado mucho, que parece una tontería, pero con las redes sociales. Por ejemplo, como que la gente manda fotos con tu disco, que son cosas que antes no pasaban, no mandaban nada.

Lo máximo que te podían decir era “mira, tengo tu disco”, y enseñarte un Ipod, ¿no?

Jaime: Claro, o un pantallazo del Iphone. Que la gente lo hacía, pero no es lo mismo. Es la sensación de que estás ahí. Mon lo ha dicho muchas veces: la promo más antigua del mundo es entrar a una tienda de discos, entrar a la Fnac, y ver tu disco ahí. Se nota mucho, yo creo que sí. Entre nosotros notamos como que hemos dado un paso sólo por el hecho de tener disco físico.

Ahora comenzáis una gira que os va a llevar por todo el país en todos los formatos posibles: en acústico, con banda, acústico con banda, y además empezáis a meter la cabecita en los festivales, como fue el Sonorama el año pasado o el San San de Gandía en abril. ¿Estáis cómodos en todos los formatos? ¿Os gusta el rollo festival?

Beris: Totalmente. Estamos súper a gusto en todos los formatos. Si tocamos en un festival, genial, el que sea. En realidad queremos tocar todo lo que se pueda, no tenemos ningún problema. Nos gusta tener nuestros conciertos de nuestra gira, son muy importantes para nosotros, pero los festivales también nos parecen un sitio muy bueno para conocer a grupos. Aparte, es una forma nueva pero que está muy instaurada en la gente joven, que es oír música así. Pero si nos llaman, yo qué sé, de una ópera para que vayamos a tocar allí, vamos encantados. Lo que queremos hacer es tocar y enseñar nuestras canciones, porque cuando hemos tocado y la gente nos ha dedicado un tiempo, en general, a todo el mundo le ha gustado. A quien no era su rollo 84 decían “vale, tampoco es mi rollo, pero lo hacéis bien”.

Eso pasó en el Sonorama, que hubo gente en el público que no os conocía, y al acabar decía que le habíais gustado mucho.

Beris: Por eso. El problema es que hasta ahora no se ha hecho ese trabajo bien, el de conseguir conciertos, y conseguir esa promo de que te vean en un concierto o en un festival y alguien se emocione. Eso es lo que ahora estamos empezando a hacer. Hemos empezado tarde, pero también hemos empezado mejor preparados. Tenemos mucha fe en la gira y en lo que estamos haciendo.

Por último, el jueves abrís gira en el Teatro Lara de Madrid con todo vendido. ¿Muchos nervios? ¿Mucha presión?

Mon: Pues sí, la verdad es que sí (risas). Muchas ganas también, porque hace un año que empezamos con todo este proceso de ‘Varcelona’, y antes de ese año llevábamos ya unos seis meses sin tocar en Madrid, con lo cual estamos híper cachondos (risas). Tenemos muchas, muchas ganas. Y ya carrerilla cuesta abajo, o cuesta arriba y hacer todas las ciudades que se pueda. Al día siguiente nos vamos a Zaragoza, y al siguiente a Barcelona, volvemos, hacemos el 20 la segunda fecha en Madrid, en Independance. Nos apetece, nos apetece dormir fuera, coger la furgo…lo que no nos apetece es estar aquí encerrados.
 Fotos de Montse Manzanedo