Nos dijeron que Patxi (vocalista de Alis) estaba en el hotel descansando con la garganta rota por un resfriado. Shuarma nos propuso hacer la entrevista en el hotel (Expohotel, junto a Nuevo Centro). Allí fuimos y comprobamos que ambos músicos seguían vivos. Nos dedicamos a buscar un escenario adecuado en el hotel que no remitiera a ese pijerío cutre de bodas, bautizos y comuniones. Tuvimos que bajar al sótano para encontrar un árbol que Jorge iluminó con luz roja y frente al que colocamos los sillones. La entrevista fue muy interesante, ya que se convirtió en una especie de diálogo. Nos sorprendió para bien que Shuarma y Patxi poseyeran conocimientos técnicos sobre vídeo y se interesaran por nuestro trabajo.
Nos dijeron que Patxi (vocalista de Alis) estaba en el hotel descansando con la garganta rota por un resfriado. Shuarma nos propuso hacer la entrevista en el hotel (Expohotel, junto a Nuevo Centro). Allí fuimos y comprobamos que ambos músicos seguían vivos. Nos dedicamos a buscar un escenario adecuado en el hotel que no remitiera a ese pijerío cutre de bodas, bautizos y comuniones. Tuvimos que bajar al sótano para encontrar un árbol que Jorge iluminó con luz roja y frente al que colocamos los sillones. La entrevista fue muy interesante, ya que se convirtió en una especie de diálogo. Nos sorprendió para bien que Shuarma y Patxi poseyeran conocimientos técnicos sobre vídeo y se interesaran por nuestro trabajo.
Nacidos y criados al son de los carnavales de Cádiz e hijos ilegítimos de los Veneno de Kiko y los hermanos Amador. Cogieron su nombre de uno de los temas de los ya citados "Veneno", los pioneros de la fusión del flamenco con el rock y el pop.
Migue y el Canijo se conocían desde la escuela y con la ayuda de Diego "El Ratón" y su banda armaron "Los Delinquentes".
Aire fresco para el rock-pop nacional. Fusión de estilos como el rock, el flamenco, la rumba y experimentaciones en algunas canciones como puede ser ritmos reggaes, el uso del blues, el funky o cualquier estilo que les apetezca. Todo ello aderezado con mucha guitarra flamenca y eléctrica, melodías que recuerdan a lo inventado por Kiko Veneno hace ya treinta años.
A las cinco de la tarde estábamos en The Mill Club, una discoteca de varias plantas situada cerca del puerto de Valencia; inspeccionamos la zona en que íbamos a grabar. Antonio Vega (guitarras y voz) y Basilio Martí (teclado) llegaron sobre las seis para realizar la prueba de sonido, en la que se solucionaron todos los problemas que iban apareciendo. Recordamos un momento en el que Antonio Vega hablaba por teléfono con el encargado de una tienda musical de Valencia explicándole cual era la pieza que le faltaba para que aquello sonara adecuadamente.
Aquí estoy, viendo el video de N.Y.C. que han realizado estos golfos de Entre Golfos. Qué ilusión me hizo cuando J. Golfo me escribió para decirme que habían rescatado material del que tenían de nuestro encuentro-entrevista en El Varadero de Gandía, donde Emilio Saiz y yo tocamos Nowhere Fast y NYC para ellos antes de dar nuestro concierto. La verdad es que me ha gustado mucho el video, me gusta que la gente haga sus propias interpretaciones de las cosas que cuento y últimamente parece que los gatos están bastante presentes por mi alrededor, así que me ha sorprendido alegremente.
Tengo muy buen recuerdo del día que grabamos este video, el día que Emilio y yo conocimos a esta pandilla de golfos. Llovía en Gandía y era domingo, habíamos tocado hacía dos días en el Greenspace de Valencia, con Iván Ferreiro, y el día anterior habíamos ido a ver a Quique González y La Aristocracia del Barrio a Gandía, muy cerquita de Tigrus, el estudio donde se grabó Mentiroso Mentiroso.
El pasado 8 de noviembre Poncho K tocó en la mítica Fun Club en Sevilla, y servidor no podía perder la oportunidad de estar allí y traeros aunque sólo sea estas líneas de recuerdo. Sin duda fue una de esas noches golfas que dejan una marca en el tiempo, o en la gran laguna en la que se convierten todos los fines de semana vividos... al menos para mí (a lo mejor tengo que beber menos...). Pero empecemos desde el principio. Si nunca habéis escuchado a Poncho K o jamás habéis estado en un concierto suyo es difícil tratar de explicar en pocas palabras quién es Poncho K y qué música hace. Ni en su propia Web oficial (http://www.ponchok.es/) atinan a calificarlo: en ocasiones cantautor, en ocasiones punk rabioso, en ocasiones flamenco (trianero, patanegreante, venenoso) pero siempre poeta; Poncho lleva ya cuatro discos editados (el último de ellos "Cantes valientes" del 2007) y un libro de poemas ("Zurraspas"), además de una gira de más de ochenta conciertos a punto de acabar, ahí es ná.
Si normalmente no soy imparcial en lo que escribo, hoy os aseguro que mucho menos. Me toca escribir del Bicho y recordar los detalles de aquella entrevista, pero así de primeras, lo único que recuerdo es que me lo pasé de puta madre. Con todas las letras.Sigo la trayectoria del Bicho desde el primer disco que editaron, comencé a escucharlos a través del hermano de un amigo, enganchado a Radio olé y fanático del flamenco. Recuerdo que me dijo "como a ti te gusta el rock, he pensado que esta gente puede que te gusten"... y podía, podía. Casi lo primero que recuerdo de ellos es el verme dando botes en un concierto con un ritmo de batería más propio del punk-hardcore de S.A. y la letra y melodía de una copla: la bien pagá.




