Sonorama 2015

#queputapasada el Sonorama

Escrito por Alba Cordero
Categoría: Sonorama 2015 Publicado: Martes, 18 Agosto 2015

Hola, qué tal, me llamo Alba y os traigo un descubrimiento brutal: ¿sabíais que si miras fijamente el Word en blanco durante mucho tiempo la crónica del Sonorama 2015 no se escribe sola? Estamos en pleno siglo XXI y no tenemos el avance tecnológico que nos merecemos. No entiendo nada. No creo que haya nada más necesario ahora mismo que un chisme (qué puta pasada el lenguaje científico) que traduzca en palabras toda la felicidad, el drama, la nostalgia y el cansancio que tengo tras volver, por quinta vez ya, de Aranda de Duero. He releído la crónica del año anterior para intentar no repetirme, pero es muy difícil escribir sobre este festival sin declararle amor eterno cada dos frases.

Me he puesto a escuchar a Xoel López a ver si me inspiraba, como si así se me fuese a pegar algo de su talento, o algo. Me pongo a pensar en el concierto que se atrevió a dar en solitario, simplemente con guitarra, teclados y un buen puñado de himnos. Ese concierto con el que nos ganó, una vez más, a todos los que estábamos allí. El aleatorio me pone seguidas ‘Patagonia’, la canción con la que abrió, y ‘A un metro de distancia’, y esos principios de “partimos temprano a un mundo desconocido” y de “tanto tiempo esperando que fuera hoy” me recuerdan inmediatamente al miércoles. El primer día del Sonorama, que parece que fue hace tres meses, es, según estudios y encuestas especializadas, el mejor día del año. Llegas a Aranda con todas las ganas de ponerte a montar tiendas, algo que no ocurre ninguno de los otros 364 días, de juntarte con esa familia que sólo ves en agosto, de disfrazarte, de caminar de noche hasta el pueblo, de meterte en bares a cantar ‘Años 80’ setecientas cincuenta y tres veces, de ver amanecer y de desayunar empanada con tus amigos en esas sillas de camping que después de no sentarte en diez horas son tronos hechos de nubes.

En mi lista de Spotify de Xoel no sólo están sus dos últimos discos, sino todo Deluxe y colaboraciones. Y de repente, PUM, Turnedo con Iván Ferreiro y teletransporte mental a la plaza del Trigo el sábado a las tres de la tarde. Este año el Sonorama cumplía 18 años, y la mayoría de edad nos ha traído un montón de sorpresas y escenarios nuevos, como el espacio Meetin Arts - Leaozinho, donde estuvieron Depedro, Paco Neuman, Jacobo Serra o Mikel Izal, y que han hecho que se multiplique el amor por él, si es que esto era posible. La más especial de todas fue, sin duda, el concierto organizado precisamente para apoyar este proyecto. Con Ángel Carmona como anfitrión, fueron pasando por ese querido escenario artistas como Ángel Stanich, que versionó ‘Mi realidad’ de Lori Meyers, Marc Ros de Sidonie, que hizo lo propio con ‘Club de fans de John Boy’, o, como momentazo maravilloso, John de Smile haciendo un pedazo homenaje a The Sunday Drivers cantando ‘On my mind’ mientras Miguel de Lucas, bajista de los Sunday, lo veía desde atrás sin parar de sonreír. Pucho salió a petarlo con ‘Ser brigada’ de León Benavente, Zahara con ‘Que no’ de Xoel, y este último con Turnedo.  Pero no fue la única sorpresa, no. El día anterior a la misma hora y en el mismo sitio La habitación Roja daba un estupendo concierto de versiones con temazos como ‘Heroes’ de David Bowie, ‘Insurrección’ de El último de la fila o ‘Don’t look back in anger’ de Oasis.

Ahora suena ‘Yo solo quería que me llevaras a bailar’ y bueno, hablemos de la Plaza del Rollo. Hablemos de que es un sitio en el que un rato después de ver a Full versionando ‘Diecinueve’ de Maga en la Plaza del Trigo y un rato antes de explotar de buen rollo con Smile en el escenario Castilla y León puedes bailar Sonia y Selena. Y Ojete calor. Y Rebeca. Bailar como si fuese lo último que vas a hacer en tu vida. Como si no hubieses bailado el día anterior con Dorian (mira, sí, yo qué sé), Dinero o La habitación roja. Como si no fueses a bailar esa noche con Supersubmarina y The Royal Concept. Como si no supieses que te queda todavía el sábado. Ese sábado en el que la Zahara más rockera y maravillosa que hemos visto nunca nos hizo dejarnos los pulmones en el escenario Ribera del Duero. “Bailarás, mi rubia, para mí”. Pues efectivamente, así fue. Ese sábado en el que Vetusta Morla volvieron a demostrar que son de lo mejor que hay en este país. Ese sábado en el que mis pies me decían a gritos que parase, que no podían más, y a lo que yo les respondí “ahora tocan Sidonie, así que #suerte”. Al acabar me suplicaron que me fuese a dormir de una puta vez, pero aún faltaba cerrar el Sonorama 2015 con Eme DJ en el escenario Burgos Origen y Destino, y ‘I follow rivers’ no se iba a bailar sola.

Sé que me dejo en el tintero a Rufus T. Firefly reventando la plaza del Trigo, a Jero Romero dando un conciertazo precioso, a Estrella y Soleá Morente llenando Aranda de aire flamenco, a Nacho Vigalondo saliendo a bailar con Joe Crepúsculo, a Tulsa, a Caléxico, a Kuve, a Señores, a La M.O.D.A. y a un montón de grupos más. Regaladme el giratiempo de Hermione Granger y prometo ir a ver a todos. Pero de momento sólo me queda pensar en dormir en el suelo con música de fondo, en duchas frías, en cachis de croquetas, en pinchos de tortilla para desayunar a la una de la tarde, en tuppers de macarrones, en no salir del bucle de los vídeos de Youtube en las próximas dos semanas, en miles de personas cantando, en las plazas de Aranda, en los bares de Aranda, en las calles de Aranda, en la gente de Aranda, en que si lo piensas, tampoco queda tanto para agosto, que once meses y tres semanas se pasan en nada y en Xoel diciendo que las canciones son lo más importante. Suena ‘El amor valiente ‘ y bueno, hace tiempo que yo ya no sonreía tanto. Gracias Sonorama, nos vemos en 2016.